
(versión actualizada de la "Receta para la reforma educativa", 2003)
COSTO: Muy caro
DIFICULTAD: Alta
TIEMPO: Entre 1 mes y 6 años (dependiendo del tiempo político-electoral)
INGREDIENTES
- 1 caja grande de préstamos y asesoría técnica internacionales
- 1 kilo de expertos, mejor si extranjeros y economistas (que no sepan de educación puede ser un plus)
- 1 kilo de dispositivos legales surtidos (leyes, decretos, acuerdos, etc.)
- 1 lata de análisis económico en su tinta
- 1 kilo de "financiamiento compartido con las familias" (si no se encuentra en el mercado, puede sustituirse con un kilo de "autogestión")
- 1 sistema nacional de evaluación (de alumnos, maestros y planteles), asegurarse de que las políticas, los decisores y los expertos queden al margen de dicha evaluación
- 1 tazón de caldo de "rectoría del estado" y "gobernabilidad"
- 2 kilos de infraestructura y equipamiento
- 1 kilo de reforma administrativa
- 200 gramos de cursos de capacitación docente bien picados
- 200 gramos de reforma curricular
- 100 gramos de reforma pedagógica light (para espolvorear)
- 1 educación básica de buen tamaño, cortada en rodajas
- 1/2 cucharadita de incrementos salariales
- 1 cucharadita de incentivos en base al desempeño (se recomienda uso altamente dosificado)
- maestros y alumnos en proporciones adecuadas (1 por cada 40 ó 50)
- planteles educativos en proporciones adecuadas (1 por cada 2 ó 3 turnos)
- proyectos educativos institucionales (1 por plantel)
- computadoras a granel y, donde se pueda, laptops individuales, pizarras digitales, etc.
- 1 sobre de tiempo de instrucción (levadura)
- zumo de competencia (concentrado)
- 1 programa compensatorio rallado, en migajas (tipo bono de pobreza, de desarrollo humano, etc.)
- una pizca de transparencia
PARA LA SALSA: 1 lata de consultas light, bien peladas
PREPARACION Poner a macerar los préstamos con la asesoría y el aval internacionales, los decretos y acuerdos, la gobernabilidad y la rectoría del Estado. Asegurarse de que la cacerola permanezca bien tapada durante la cocción del préstamo, las reuniones con las agencias y los contratos a los consultores.
En una olla grande, rehogar el análisis económico. Cuando esté bien caliente, y en el jugo que ha desprendido, verter la educación básica. Sólo una vez que ésta esté blanda, agregar la educación secundaria y la universitaria. Continuar añadiendo los demás ingredientes. El orden no importa. Eso sí, no olvidar echar la evaluación docente desde el inicio, pues su corteza es usualmente dura y puede requerir incluso un tiempo adicional de cocción en olla de presión. Para realzar el sabor, agregar unas gotitas de zumo de competencia y ránkings.
Asegurarse de mantener bajos el fuego y los salarios docentes. Incrementarlos lentamente, vertiendo cada tanto un cubito de capacitación y un chorrito delgado de incentivos. Revolver constantemente, para evitar que espese. Cuando la mezcla haya dado un hervor, agregar las computadoras primero y los maestros y su capacitación después. Verter la mezcla en un molde refractario al debate especializado, a la participación ciudadana y a la opinión pública. Espolvorear la reforma pedagógica. Meter al horno a temperatura moderada.
SALSA DE CONSENSO: En el agua en que se hizo la cocción, y en las proporciones que se indican en el envase, verter políticos, financistas, jerarcas eclesiásticos, empresarios, burócratas y especialistas de organismos nacionales e internacionales, gubernamentales y no-gubernamentales. Condimentar con una pizca de participación docente. Licuar a baja velocidad hasta que el "consenso" adquiera el color y la consistencia deseados.
Sacar la fuente del horno microondas. Aderezar inmediatamente con la salsa consensual. Rallar el programa compensatorio y distribuir las migajas de manera que se vea parejo. Servir, antes de que se enfríe.







